Star Wars: El amanecer de los Jedis: Tormenta de Fuerza Parte Cinco
En el mundo Je'daii de Tython se ha formado una tormenta de fuerza gigantesca sobre el peligroso abismo de Ruh, amenazando a todo el planeta.
Mientras los miembros de la orden je'daii se reúnen en los nueve templos con la esperanza de apaciguar de alguna manera la tormenta creciente, tres jóvenes peregrinos je'daii, Tasha Ryo, Sek'nos Rath y Shae Koda, están en el ojo de la tormenta, luchando contra Xesh, el único superviviente del choque de una nave de otro mundo.
Pero la tormenta ha despertado a las bestias del abismo y la seguridad de todos depende ahora de la intervención de tres rangers Je'daii, que están siguiendo el rastro de destrucción de la batalla
En la fisura, La tormenta de fuerza gana poder y se intensifica, retumbando en los muros de piedra del cañón
Adversa tanto a los hombres como a las bestias
- ¡Arriba, animal, arriba! Ordenó el maestro Jang al rancor para que volara, lamentablemente la criatura fue impactada por un trueno que arruinó sus alas e hizo que cayera contra el suelo.
- ¡Maestro! Declaró preocupada Rori mientras montaba su dinosaurio.
- ¡ Maestro Quan-Jang! ¡¿Sigue vivo?! Consulto Hawk viendo como el maestro cayó junto a la rancor contra el suelo.
- Si. Pero las alas de Butch están desgarradas y está exhausta. No puedo pedirle más. Afirmó viendo el lamentable estado de la fiera.
- Viva o muera, se queda aquí. Confirmó el maestro de tez oscura mientras acariciaba la frente de la criatura.
- Nuestra bestia también está agotada. Noto Rori mientras se bajaba de su dinosaurio.
- Entonces debemos desafiar al abismo de Ruh a pie. Nuestro camino está adelante, en las fauces de la tormenta. Afirmó Quan-Jang mientras veía los adversos alrededores que lo rodeaba a él junto a sus compañeros.
Mientras junto al trío de peregrinos ellos seguían peleando contra el Saarl
- ¡Esto no funciona! Noto Tasha viendo que el gusano no se veía afectado por truenos de la fuerza de ella y sus camaradas.
- ¿Nos ha comido ya el Saarl? ¡Entonces sigue atacando! ¡Y busquen un terreno más elevado! Insistió el sith queriendo seguir luchando contra la criatura.
- ¡Si tu no me hubieras hecho darle nuestra única arma a ese maldito traidor que nos abandonó, ahora estaría cortando filetes de Saarl! Maldijo entre dientes Koda mientras sentía desprecio por el sabueso rakata que huyó o eso pensó.
Escondido arriba, el sabueso de fuerza Xesh observa, despreocupado, No pueden sobrevivir los tres, se pregunta quién será el primer sacrificio.
Deben descartar al guerrero más débil, por supuesto… La chica twi'lek que llaman Tasha es lo que el haria
Servirá de distracción. Los otros dos huirán, dejándosela a la criatura. Una pérdida insignificante.
Lamentablemente la Twi'lek termina siendo atacada por una de las fauces del gusano
- ¡Atrás! ¡Alejate de ella! Ordenó Sek'nos al anélido mientras notaba un palo y lo usaba como lanza contra el animal pero este uso su cuerpo para azotar al sith y dejarlo contra el suelo.
Esto no tiene sentido, quizás el macho sith no sea más que músculos sin cerebro. Presa fácil. Pero los dathomiri son astutos, la hembra pelirroja verá la oportunidad y la aprovechará. Es lo que él haría. Va a huir.
El sabueso de fuerza siente el miedo de la hembra: La presión sanguínea, el aliento raspandole los pulmones, los sentidos de la fuerza al límite. Suspendida del fino hilo entre la vida y la muerte.
El sabueso de fuerza está confuso: El miedo de la hembra ha desaparecido repentinamente. No está huyendo. Morirá protegiendo a los caídos, a los débiles. Jamás, en todos sus viajes, en todas sus batallas. Ha visto esto… Sentido esto…
Xesh se lanza al combate dispuesto a pelear con su sable encendido contra el gusano junto con la chica pelirroja
Actúan juntos, sin intercambiar palabra alguna, como uno solo en la fuerza
¡Shae Koda mira arriba! ¡Han venido a rescatarnos! Aseguro la Twi'lek mientras señalaba con el dedo mostrando al trío de je'daii.
- ¡Maestro Quan-Jang! ¡El vórtice de la tormenta se forma sobre nosotros! Noto Fenn pudiendo sentir la tormenta a su alrededor.
- Se centra en el guerrero con la hoja de luz. Encarguense de él mientras me centro en la tormenta. Ordenó el maestro de tez oscura al par de rangers.
- ¿Cara o estómago? Consulto Hawk a su compañera rubia.
- Cara. Escogió Rori dispuesta a atacar al gusano en el rostro.
- ¡Shae! ¡Detrás de mi espada! Pidió Rori mientras atacaba las fauces del gusano.
Mientras el Twi'lek atacó el largo cuerpo del anélido
Quan-Jang estudia la furia de la tormenta de fuerza que aúlla sobre el. Se pregunta brevemente si el mensaje que ha enviado a Akar Kesh habrá llegado a su destino
Solo frente a la furia de la tormenta, medita, ahonda en la fuerza con la que un je'daii está unido a todos los seres vivos… oscuros y luminosos…
La fuerza con la que los je'daii están unidos.
- ¡Shae! ¡No! ¡Alejate! Advirtió la rubia a la pelirroja mientras atacaba al anélido con su sable.
- ¡Oye! ¡Gusano! ¡Ven a por mi! Desafío Shae mientras corría atrayendo al Saarl hacia ella.
Mientras Xesh usando sus poderes corría por las paredes de roca hasta que pudo llegar justo encima del animal y se lanzó hacia él
- ¡Bestia! Mírame a los ojos. ¡Contempla tu muerte! Anuncio Xesh mientras apuñala el ojo del gusano con su sable.
Lamentablemente la tormenta de fuerza cae con sus truenos sobre el sabueso rakata, martirizando lo horriblemente
- ¡La energía se alza desde el Saarl! Noto Koda mientras huía de la criatura, ahora envuelta en truenos.
- Si… ¡Hacia la tormenta! Noto igualmente Rori mientras corría junto a su conocida.
- Se llama Xesh, ¡El único superviviente del navío estrellado! Informo la chica pelirroja a los rangers je'daii.
- ¡También es el nexo de la tormenta! Si somos capaces de acabar con él podríamos calmarla. Sugirió la chica rubia a los demás je'daiis.
- ¡Xesh! ¡Ríndete y no tendremos que hacerte daño! Pidió Rori amablemente al sabueso rakata mientras estaba encima de la moribunda criatura.
El sabueso de fuerza siente su poder, centrado en él. No son aliados después de todo. Son el enemigo.
Entre los colmillos de la furiosa tormenta, el maestro Quan-Jang se concentra.
Siente como Tython se halla fuera del equilibrio. Inclinado hacia el lado oscuro, el mismo planeta reacciona. Los mares se agitan, la tierra tiembla, los vientos acuchillan la tierra.
La fuerza está en guerra con el planeta
Entonces, a través de la intensa oscuridad, siente puntos de luz… Los otros maestros de los templos en meditación. Han recibido su mensaje
Unidos como uno solo, en una conferencia de poder.
Los maestros conocen demasiado bien el coste de la guerra, Esta guerra podría costarles su mundo.
Dentro de la tormenta, Quan-Jang siente la oscuridad. Siente la ira y el miedo de los seres sensibles a la fuerza, muriendo todos a la vez dentro de la nave.
Una energía fusionada, convirtiéndose en una bestia oscura y hambrienta
La tormenta se alimenta de Xesh y el de ella… Una terrible sinergia.
- ¡No me rendiré! ¡Muerte a todos ustedes! Proclamó el sabueso mientras empuñaba su espada.
- ¿Puedes ver a Xesh? Consulto Hawk no pudiendo ver al esclavo rakata en medio de la gigantesca tormenta.
- Le siento en la oscuridad, ¡Pero es imposible acercarse a él! ¡Los vientos son demasiado fuertes! Aseguro Rori sin poder divisar a Xesh en medio de la tempestad.
Es como si la tormenta sintiese a Quan-Jang y sus intenciones. Al igual que el sabueso de fuerza, no va a rendirse.
Quan-Jang no se apartara. Uno u otro… Quizá ambos… Perecerá aquí. Como la fuerza desee.
Está preparado. Es uno con los demás maestros de los templos que meditan. Quan-Jang conoce la paz y la concentración. Es el conducto de su propia voluntad.
Cuando el equilibrio se altera, cuando la oscuridad desborda a la luz, no queda nada mas que expulsar a la oscuridad…
Para abrir el camino de vuelta a la luz
- ¡Maestro Quan-Jang! ¡No! Suplico Koda viendo en el peligroso que se había entrometido su mentor.
Xesh fue electrocutado por la tormenta quedando muy aturdido y en el suelo
- ¡Tu! Gruño acusatoriamente Shae al sabueso mientras corría hacia él y tomaba el sable de fuerza que había soltado.
¡Mi maestro podría estar muerto y todo por tu culpa! ¡Mereces la muerte! Proclamó enojada la chica pelirroja mientras activaba el sable de Xesh con su furia.
- La espero. He buscado una buena muerte en batalla, pero este es mi destino. Que así sea. Afirmó aceptando su destino el esclavo rakata mientras cerraba los ojos.
- Cuando tu gente devore mi cuerpo, deberías tener la porción de honor… Mi corazón. Has sido muy valiente. Halago el sabueso aceptando su destino sin miedo alguno mientras sentía el calor de la hoja del sable cerca de su rostro.
Koda se detuvo y no dejo que irá la controlara
- Extranjero, nosotros no somos así. Aseguró Shae mientras contemplaba a Xesh.
- Ustedes son… muy extraños. Declaró el sabueso mientras caía inconsciente.
Xesh despertó en Mahara Kesh, el Templo de la Curación , fue uno de los nueve Templos Je'daii establecidos por la Orden Je'daii en el planeta Tython. Mahara Kesh. Los Je'daii que estudiaban en Mahara Kesh se centraban en las artes curativas
Dicho templo era una estructura flotante en medio del Océano Profundo del planeta Tython , fue construida alrededor de la nave piramidal Tho Yor que había traído a los primeros peregrinos al Océano Profundo . Alrededor de la Tho Yor se erigió una isla rectangular de piedra con paredes lisas y empinadas, con extensiones triangulares que sobresalían de cada esquina. La parte del templo que se encontraba sobre esa base consistía en varias plataformas planas que formaban una estructura piramidal escalonada de color gris verdoso.
El interior del templo estaba lleno de instalaciones y cámaras médicas avanzadas, así como de varias salas de meditación . Muchas de las habitaciones que bordeaban el exterior del templo tenían amplias ventanas
Más tarde Xesh despertó y lo primero que vio fue a un Selkath vestido con túnicas con instrumentos médicos cortopunzantes en mano
- ¿Has venido… A tomar… Mi corazón? Consulto Xesh viendo con algo de amenaza al alienígena.
- Ah, estás despierto. Hmm, todas estas viejas cicatrices. Has llevado una vida brutal. El abismo no es lo único que te ha hecho estas cosas. Pobre chico. No te voy a hacer daño. Estás en Mahara Kesh, el templo de la sanación. Mi nombre es Calleh, soy un sanador. Aseguro el sanador mientras observaba a su paciente.
- ¿Que es un sanador? Pregunto Xesh no sabiendo qué era esa profesión.
- ¿Me matarás ahora? Consulto el sabueso rakata pensando que era su fin.
- No, niño. Aseguro el Selkath mientras seguía contemplando las cicatrices de su paciente.
Diez días después en Mahara Kesh, podía ver recuperándose a Quan-Jang, Sek'nos Rath junto a Shae Koda
- Me complace verte de nuevo en pie, Sek'nos. Aseguro el maestro de tez oscura,mientras descansaba en una camilla.
- Ah, ya me conoces, maestro. ¡No hay un solo gusano de la fisura que pueda mantenerme fuera de combate! Presumió el sith dando a entender que era fuerte.
Luego fue sorprendido por la llegada de su amiga Twi'lek y su madre
- ¡Tasha! Saludo Rath a su vieja conocida mientras la recibía con los brazos abiertos.
- Shae, he escuchado que encendiste el arma del sabueso de fuerza. Hawk dice que ningún otro je'daii ha sido capaz. ¿Como? Consulto Jang desconcertado a su alumna.
- No sé cómo lo hice, maestro. Estaba enfadada… Desequilibrada. ¡Pensaba que Xesh te había matado! Aseguró Koda igualmente sin poder saber como activo el sable.
. Debes mantener tu ira bajo control, Shae, o acabarás en Bogan. Le advirtió el maestro a su alumna.
- Si, maestro. Declaró la chica de cabello pelirrojo.
- Madre, ¿Cómo está el forastero Xesh? Pregunto Tasha preocupada a su progenitora.
- Los maestros Calleh y Naro dicen que su cuerpo se está curando, Tasha, pero ha sufrido una concusión severa y su memoria está nublada. Ha rechazado todos los esfuerzos de los sanadores para ayudarle a recordar más, y no van a obligarle. Argumento Kora a su hija sobre la negativa del sabueso de la fuerza.
- Quizás yo pueda ayudarlo. Afirmó la ranger a su madre, queriendo apoyar al extranjero.
- ¿Qué te hace pensar que este tal Xesh dejara ayudarle, Tasha? Dudo la matriarca a su hija sobre si podría tener éxito en ayudar al esclavo rakata.
- La verdad es que no lo entiendo, pero comparto un vínculo con Xesh. Sek'nos y Shae sienten este lazo empático también, y una visión compartida nos llevó a todos al lugar del accidente. Aseguro Tasha pudiendo sentir un vínculo con el sabueso.
- Muy bien, hija mia, si los maestros lo permiten, puedes intentarlo. Permitió la matriarca a su hija.
Más tarde en celda del sabueso de la fuerza, Tasha entró a misma donde vio a Xesh meditando, este abrió los ojos al oír el sonido de la puerta abrirse
- ¿No tienes miedo al estar conmigo en mi jaula? Consulto el esclavo rakata a su visitante.
- ¿Acaso sientes miedo en mi? Preguntó la primogénita Twi'lek con duda.
- No. Negó Xesh mientras dejaba de estar en su pose de meditación.
- Le dijiste a Shae Koda que estabas dispuesto a que devorara tu corazón. ¿Estarías dispuesto a que yo entre en tu mente en lugar de eso? Indago Tasha queriendo ver que podía haber en la mente del sabueso.
- ¿Por qué pedir permiso? He sido derrotado… Soy un prisionero. Pueden hacer lo que quieran conmigo. Aseguró Xesh ya no importando le nada.
- Es mi voluntad que no sufras ningún daño. ¿No quieres recordar quien eres? Consulto la Twi'lek viendo si el extrajero quería recordar su pasado.
- Si. quiero eso. Aseguró el sabueso mientras se cruzaba de brazos.
- Entonces abreme tu mente. Pidió Tasha amablemente al cautivo.
- ¡Por las lunas! Veo un mundo oscuro, con naves enormes como la que se estrelló aquí. "...Todas imbuidas con oscuridad. Han creado ejercitos… Tomando mundos… ¡Masacrando y esclavizando a sus habitantes!" Pudo la Twi'lek divisar en sus recuerdos las barbaries del imperio Rakata.
Luego pudo mirar a una versión más joven y pequeña de Xesh en una capsula en fila con muchas otras cápsulas
- "Un niño… Con el mismo tatuaje que tú. ¿Tú en la infancia, Xesh? Si. No siento… Nada en ti… Ni empatía… "Ni amor, ni compasión." "Ni luz." "Solo oscuridad, solo sombras." ¡¿Qué te hicieron esos monstruos?! Consulto Tasha desconsolada viendo el pasado y la vida esclava de Xesh.
- Soy tal y como fui creado. Nacido para ser un sabueso de fuerza. Destinado a servir a mis maestros. Informo con simpleza Xesh.
- No me lo creo. ¿No sientes nada? ¿Entonces por qué volviste y nos salvaste del Saarl? Consulto la chica pelirroja intrigada viendo su empatía que tenía el sabueso rakata por ellos.
- Lo que sentí… Lo que vi… Resulta difícil de explicarlo. Yo… No podía dejar que su luz se extinga. No podía soportar eso… Aseguró Xesh sin saber que decir sobre sus acciones.
- Este forastero… Este sabueso de fuerza, Xesh, está muy lejos del equilibrio. Su llegada trajo ese desequilibrio a nuestro mundo. Antes de viajar a aquí, debatí con los demás maestros. Hemos acordado lo que se debe hacer. Nada de lo que he visto aquí cambiará esa decisión. Debemos enviar a Xesh a Bogan. Declaró el maestro Ketu con decisión y autoridad.
Maestro Ketu… ¡No! aquellos que han sido enviados a Bogan… Como Daegen Lok… ¡Eligieron la oscuridad! ¿Qué bien le hará a Xesh meditar sobre Ashla si no sabe lo que es la luz? ¡Bogan es tan solo otra prisión para él! Cuestiono Koda suplicando que no se llevaran al esclavo rakata a dicha luna.
- Por favor, maestros, ¡La fuerza nos guió hasta Xesh de la misma forma que los Tho Yor llamaron a nuestros ancestros a Tython! Argumento Rath queriendo que no se llevaran al esclavo rakata.
- La voluntad de la fuerza nos trajo a Xesh. ¿Acaso no podemos darle la oportunidad de caminar el sendero de los Je'daii? Pidió Tasha igualmente al maestro.
Su empatía y compasión les hacen justicia, peregrinos… Pero está claro que Xesh es peligroso para Tython. Sea cual sea su potencial, le falta equilibrio en la fuerza y puede manejar un devastador poder oscuro. Lo mandaremos a Bogan. Con el tiempo, podría descubrir el lado luminoso de la fuerza y alcanzar el equilibrio. Que la fuerza te acompañe, Xesh. Que encuentres el equilibrio. Argumentó el maestro Ketu estando decidido a mandar a Xesh a la luna.
Esposaron al sabueso de la fuerza y lo llevaron a la superficie del templo de la sanacion, esperando que llegue un crucero je'daii clase pacificador
- La fuerza que conocen los je'daii es diferente a la fuerza que conozco yo. Aseguró Xesh sabiendo que sería difícil para él entender los principios de la gente de tython.
- Esto es por tu propio bien. ¿Mi consejo? Pasa tu tiempo en Bogan meditando sobre el lado luminoso. Ese es el camino a la libertad. Aconsejo Hawk al forastero para que lograra salir de la luna.
- El camino del guerrero de sombras. Ese mismo camino se tiende ante mi ahora. y me lleva hasta Bogan. Quizá, con el tiempo, entenderé la fuerza del mismo modo que ustedes. Se que no permaneceré en Bogan por siempre. Pensó para sí mismo Xesh mientras subía al crucero que llevaría a su destino.
Mientras en Bogan un anciano de ojos amarillos cosecha frutos de un arbusto y dice
- Por fin, ha comenzado. Notando algo en el ambiente dicho anciano.
- El fin -
